El Consejo de Estado condenó al exfiscal General de la Nación, Luis Camilo Osorio, a pagar más de 160 millones de pesos por haber despedido en el 2002 a un funcionario que trabajaba en el ente investigador.

El exfiscal declaró insubsistente a un técnico judicial que fue detenido por el delito de tráfico de influencias, con el argumento que no podía estar vinculado a la institución una persona con medida de aseguramiento.

Sin embargo, en el 2007 el funcionario judicial fue absuelto penal y disciplinariamente, decisiones que lo llevaron a demandar a la Fiscalía por daños y perjuicios.

El ente investigador concilió con la persona y tuvo que pagarle más de 300 millones de pesos de indemnización, por lo que inició un proceso contra el exfiscal para que respondiera por su error.

El Consejo de Estado le dio la razón a la Fiscalía y condenó en repetición a Luis Camilo Osorio, quién tendrá que responder por la declaratoria de insubsistencia del exfuncionario.