Miles de familias en el Cauca fueron estafadas con un plan de vivienda llamado La Casita Azul… Los damnificados aseguran que ligado a la gigantesca defraudación está el representante José Gerardo Piamba, quien actúa como investigador del presidente en la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes

hasta ahora el congresista Piamba ha dicho que ese era un negocio exclusivamente de su ex esposa… Pero hoy, Noticias Uno encontró documentos que demuestran que Piamba asistió por lo menos en una ocasión a la reunión del máximo órgano directivo de Corpopaz, la misma entidad que estafó a miles de personas.

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Graves denuncias contra el representante a la Cámara conservador José Gerardo Piamba hicieron damnificados por una estafa en un plan de vivienda llamado La Casita Azul…

Por estos mismos hechos ya fue condenada la ex esposa del congresista Isabel Cristina Ceballos, quien dirigía la Corporación Promotora de Paz, Corpopaz, entidad que promovió el plan de vivienda, que jamás se cumplió y que dejó sin sus ahorros… ni su casa, a miles de familias en el Cauca.

Según ellos, su dinero está en poder de la familia del congresista Óscar Tulio Díaz, afectado.

‘El resto debe estar en manos de la familia del honorable representante».

«Eso fue durante la campaña del doctor Luís Gerardo Piamba».

En marzo pasado, durante un Consejo Comunal en Popayán, los damnificados denunciaron al congresista delante del presidente.

«Esta ong organizada por toda la familia Piamba».

El congresista argumentó que se trataba de un negocio de su ex esposa, pero los papeles de la compañía muestran que también han hecho parte de la Fundación sus hijos, Margarita Andrea y Christian Piamba, su hermano Pedro Arturo Piamba y su cuñada Cielo Marina Ceballos, además de su ex esposa.

«Ella fue mi esposa, pero esa es una sociedad conyugal que está disuelta».

El congresista dice que nada tuvo qué ver con Corpopaz, sin embargo esta acta del año 2006, da cuenta de que José Gerardo Piamba asistió al Consejo de Fundadores de Corpopaz.

«Yo fui investigado por la Procuraduría y no encontraron nada».

Alirio Vidales, quien denunció estos hechos ante el presidente Uribe, fue golpeado salvajemente unas semanas después.

«Me tumbaron con zancadilla, me golpearon y dijeron que no siguiera con eso».

Estas evidencias serán entregada por los damnificados de la Casita Azul a la Corte Suprema de Justicia, para que determine si el investigador del presidente también debe ser investigado por estafa.