En teoría, el túnel de La Línea tendrá tráfico a finales de este año, pero en la práctica eso no será posible porque el contrato no tiene pólizas, ni avanza de acuerdo con lo estipulado.

El túnel de La línea que está siendo construido por el consorcio Segundo Centenario en cabeza de la firma Álvarez y Collins S.A., no estará listo el 1 tal y como quedó establecido en el contrato por problemas atribuibles al contratista.

El contratista no ha resuelto algunas exigencias de las autoridades ambientales.

Según el director del Invías, el caso del contrato que le adjudicaron a Álvarez y Collins, por 629 millones de pesos, cuando el ministro de transporte era Andrés Uriel Gallego, no debería repetirse porque no hay seguridad para el Estado.

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El consorcio conformado por Álvarez y Collins, que tiene procesos en la Contraloría y Procuraduría por haber sido socios del grupo Nule en la doble calzada Bogotá – Girardot, pretendía que el gobierno les diera también la construcción de las obras anexas del túnel de la línea por 411 mil millones de pesos. Invias se negó.

Al contratista y le entregaron 541 mil millones de pesos de los cuales sólo se han ejecutado en obra 330 mil.