Los habitantes de Andagoya, el punto donde se unen los ríos San Juan y Condoto, en el departamento del Chocó, tratan de recuperar la normalidad de sus vidas después de las inundaciones que enfrentaron durante varios días. 

Autoridades y líderes sociales de la región advierten que el impacto de las crecientes es cada vez más alto por la minería ilegal aguas arriba. 

«Venimos sufriendo hace más de 20 años por el impacto que causa la minería. Nos ha venido dejando demasiado sedimento y con cualquier creciente entonces tenemos el agua encima de las viviendas», sostuvo Leonel Agualimpia, comandante de Bomberos de Andagoya. 

Advierten que si no se toman las medidas de emergencia, las consecuencias de una nueva creciente del río pueden ser mayores. 

El nivel de río ha cedido en las últimas horas pero las comunidades se mantienen en alerta.