El contralor de Bogotá, Juan Carlos Granados no aceptó los cargos que le formuló la Fiscalía por presuntos nexos con Odebrecht, cuando fungía como candidato a la Gobernación de Boyacá.

Según la Fiscalía, desde 2011 Granados se habría concertado con el exsenador Plinio Olano, el contratista Federico Gaviria y el directivo de Odebrecht, Eleuberto Martorelli, para que la multinacional saliera favorecida con obras, en caso de salir electo como gobernador.

En la audiencia, la Fiscalía señaló que Granados habría recibido 200 millones de pesos, para su campaña por parte de Odebrecht, a cambio de favorecer a la multinacional.

El ente acusador señaló que la multinacional buscó los contratos para la construcción de la vía Duitama-Charalá, y la planta de tratamiento de aguas residuales del Salitre; obras que finalmente no fueron adjudicadas a Odebrecht, dado que según dice la Fiscalía, no terminaron siendo viables comercialmente.

Granados se declaró inocente de los cargos de concierto para delinquir, interés indebido en la celebración de contratos y tráfico de influencias de servidor público.