La Contraloría le hizo un llamado a la Comisión de Regulación de Energía y Gas para que defina cómo se calculará la tarifa de la planta de regasificación que habría de construirse en el Pacífico, porque si se demora más podría haber racionamiento en 2022, cuando debe estar operando, en caso de sequía.

Contraloría General teme que la sequía de un futuro Fenómeno del Niño vuelva a dejar sin energía eléctrica al país, porque se agotan las reservas de gas de Guajira y Cusiana y la Creg podría estar atrasada en la expedición de las reglas de juego para la construcción de la planta que permitiría a abastecer de gas importado a las termoeléctricas en caso de emergencia.

La entidad está investigando si la Creg está cumpliendo con el tiempo que necesitan las normas para la infraestructura eléctrica del país. En la mira está la Planta Regasificadora del Pacifico, que está a la espera de que la Creg publique el documento que determinaría cómo se va a pagar.

Para el ente de control, la planta debe estar lista en 2021 y como su construcción tarda tres años, si no se inician las obras a mediados del año entrante, no se cumplirá con el cronograma.

Los productores consideran que la planta no sería necesaria porque hay tiempo para encontrar en el país el gas que necesitarían las térmicas en caso de sequía.

La CREG aún sin asumir responsabilidad por la crisis energética de 2015, asegura que esta vez sus cálculos han sido revisados.

Pero aún no existe el documento de la CREG que permitiría darle la partida a la nueva planta.

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