Los recursos del impuesto al carbono que pagan los usuarios de combustibles y los recaudos por consumo de bolsas plásticas están siendo utilizados en asuntos distintos para los cuales fueron creados.

El impuesto al carbono lo deben pagar los usuarios de combustibles líquidos desde enero de 2017 para obtener recursos para el medio ambiente, el año pasado el recaudo superó los 294 mil millones de pesos. La Contraloría advirtió que solo el 30 por ciento de esos dineros van para el medio ambiente, el restante, 70 por ciento, es utilizado en la implementación del acuerdo de paz con las Farc. 

La otra alarma de la Contraloría tiene que ver con el impuesto al consumo de bolsas que en 2018 alcanzó los 14.500 millones de pesos; ese tributo hará desestimular el uso del plástico y lo que se recauda está trasladándose a un fondo común del Tesoro Nacional.