Uno de los contratistas que a pesar de haber perdido por incumplimiento sus contratos de alimentación escolar en dos departamentos consiguió ganar las licitaciones de Cesar, tiene antecedentes también en Guajira, no sólo en negocios con la comida de los niños, sino también por sus negocios con Kiko Gómez. Él estuvo capturado y aún está siendo investigado porque como auditor firmó la entrega de dinero a contratista de Kiko Gómez por compromisos contractuales que no se habían cumplido.