Durante las audiencias los testigos de la Fiscalía han revelado como se direccionaron los pliegos de condiciones para que la unión temporal transporte ambulatorio Bogotá se quedara con el contrato de 67 mil millones de pesos para alquiler de ambulancias.

En el juicio trascendió que los pliegos de condiciones se cambiaron tres veces para que se adaptaran a las necesidades del contratista.

El exconcejal Hipólito Moreno, relató su interés ilícito en este contrato y como él desde el Concejo creó la necesidad de un contrato de ambulancias del cual esperaba que la comisión de 6 mil millones de pesos fuera para a parar a sus bolsillos, asunto que luego cambió según su testimonio por decisión de los hermanos Moreno.

El exconcejal Andrés Camacho condenado por este caso aseguró también que los Moreno le habrían incumplido con la mordida prometida por este contrato.

De la comisión de 6 mil millones de pesos, el diez por ciento del contrato, la mitad habría sido para los hermanos Samuel e Iván Moreno, los 3 mil millones de pesos restantes habrían ido a parar a las manos de Emilio Tapia, otros concejales y al Contralor Moralesrussi y al Personero Rojas Birry.

Esta semana Emilio Tapia aseguró que el junto a otros contratistas, concejales y los hermanos Moreno, conformaron una empresa criminal para defraudar a la ciudad y relató como él y otros investigados por el carrusel financiaron la campaña de Samuel Moreno.

A cambio de apoderarse de entidades del Distrito.

La Fiscalía cree que los dineros, entregados en efectivo por los investigados del Carrusel, fueron esenciales para que Samuel Moreno llegara a la Alcaldía de Bogotá en 2008.