15/09/2017

El régimen de Kim Jong-un es sospechoso de generar una nueva oleada de ataques informáticos con el objetivo de obtener bitcoins, lo que revela su creciente interés en esta moneda digital como vía para eludir su asfixiante aislamiento económico y financiarse.

Expertos en seguridad informática creen que Corea del Norte estuvo implicado en el virus WannaCry, el cual, paralizó los sistemas informáticos de gran parte del mundo. Ahora advierten sobre un malware similar que amenaza a las monedas digitales.

El régimen de Pyongyang, vería en la obtención ilícita de bitcoins una alternativa para financiarse en un momento en que la comunidad internacional trata de ahogarle económicamente imponiendole sanciones realmente duras.

Simon Choi, analista de ciberseguridad, indicó que el interés de Corea del Norte por el bitcoin se remonta a 2012, en los albores de esta divisa digital y mucho antes de que su valor se disparara hasta los niveles récord de este año.

Norcorea «ha creado desde entonces sus propios sistemas informáticos para generar bitcoins y casas de intercambio, y ha desarrollado varios programas malignos relacionados con el bitcoin e intentado hackear servicios internacionales de compraventa de criptomonedas», sostuvo Choi. 

Y agrega que «creemos que Corea del Norte ya se ha hecho con una cantidad significativa de bitcoins, aunque es imposible saber cuántos».

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Según un informe de la compañía de seguridad informática FireEye, entre abril y junio cuatro casas de cambio surcoreanas de monedas digitales sufrieron ataques desde norcorea. 

«Podríamos estar presenciando una segunda ola de esta campaña: actores con apoyo estatal que buscan robar bitcoins y otras divisas virtuales con vistas a eludir las sanciones y obtener monedas convertibles para financiar al régimen», indica el escrito. 

La firma indica que los hackers usaron técnicas de suplantación de identidad empleando como cebo correos electrónicos destinados a empleados de las casas de cambio, y contaminados con el mismo software malicioso que sembró el pánico en el sector bancario el año pasado. 

Por su parte, el experto indica que «es muy difícil saber a ciencia cierta quién está detrás de todos estos ataques» y agrega que atribuirlos a Pyongyang «es sólo una conjetura, aunque basada en una enorme cantidad de datos y compartida por muchas organizaciones e investigadores».