Tras la orden de detención emitida por la Justicia ecuatoriana, el expresidente Rafael Correa se defendió desde Bélgica, dijo que es víctima de una persecución política y que nunca lo van a arrestar. 

“Sé que hay mucha preocupación de que haya un aviso rojo de Interpol y me arrestarán y extraditarán. Eso no va a ser posible. Puede que tengamos que pasar un mal momento, eso es lo que buscan: humillarnos, pero no van a lograr una extradición, no van a lograr prisión porque jamás lo va a permitir un país (Bélgica) con verdadero estado de derecho”, aseguró el exmandatario.

Por su parte, el Gobierno de Ecuador envió «notas formales de protesta» a Bolivia y Venezuela, luego de que sus mandatarios criticaran el pedido de captura y prisión preventiva de Correa.

La justicia de Ecuador ordenó prisión preventiva contra Correa luego de que faltara a su comparecencia quincenal en Quito, que fue establecida en una orden cautelar anterior, y en su lugar se presentara en la sede del Consulado de Ecuador en Bélgica.