Tras más de siete horas de debate y aunque la votación continúa, con cuatro votos en contra el Tribunal Superior Electoral de Brasil niega la candidatura a la presidencia del exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva para los comicios de octubre.

En la audiencia los siete integrantes del Tribunal analizan los alegatos presentados por la defensa de Lula que incluía una decisión no vinculante del Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que pedía garantías para su participación en las elecciones porque pese a estar privado de su libertad, podía ejercer sus derechos políticos.

La Fiscalía alega que Lula no cumple los requisitos de la ley y las normas electorales que impiden postular a un condenado en segunda instancia, el mismo argumento usado en 17 impugnaciones a la candidatura.

Lula cumple una condena de doce años y un mes por corrupción y lavado de dinero dentro de la trama destapada en la petrolera estatal Petrobras.

Con la decisión del Tribunal, Lula tiene varias opciones: rechazar el veredicto, hacer uso de otros tres recursos ante el Tribunal de Justicia y el Supremo y seguir la carrera hacia las urnas con el riesgo de que sus votos se consideren nulos; o aceptar el fallo y dejar su campaña en manos de su número dos, el exalcalde de Sao Paulo, Fernando Haddad.