La mayor huelga general en Costa Rica, en 18 años, sigue adelante tras 10 días de intensas movilizaciones de empleados públicos contra la reforma fiscal propuesta por el Gobierno de Carlos Alvarado.

Esta polémica enmienda contempla un aumento de impuestos y limita ventajas salariales de los trabajadores del Estado, para contener un creciente déficit fiscal que amenaza la economía del país centroamericano.

Los huelguistas bloquearon las principales carreteras del país y se han registrado brotes de violencia entre manifestantes y policías.

La falta de un acuerdo entre el Gobierno y los sindicatos ya genera efectos negativos en la prestación de servicios básicos, la distribución de combustible y a la industria turística.