Este lunes comenzaron a funcionar las multas de hasta unos 390 dólares (algo más de un millón de pesos colombianos) para quienes incurran en acoso sexual callejero, en medio de campañas que buscan evitar principalmente los piropos groseros hacia las mujeres.

Las multas comenzaron a operar en dos municipios chilenos, en donde buscan “erradicar las prácticas de acoso callejero que pudieren experimentar las personas que transitan en el espacio público”, indicó la norma colgada en la página web de la municipalidad.

Joaquín Lavín, alcalde de Las Condes, presentó la iniciativa en un edificio en construcción apuntando a la extendida costumbre de obreros de lanzar frases a mujeres en las calles, tornándose en muchos casos en insinuaciones ofensivas.

“Lo que queremos hacer es elevar el nivel de respeto en la vía pública, que la gente se sienta tranquila de que no va a ser ofendida”, manifestó Lavín ante periodistas.

La norma comprende además un cartel que indica: “Aquí no molestamos ni ofendemos a nadie. Estamos en contra del acoso callejero” y que será colgado en construcciones, paradas de autobuses y estaciones de metro de Las Condes.

Las personas acusadas de acoso recibirán multas cursadas por inspectores municipales o por carabineros (policía) con un costo que tendría como techo los 390 dólares.

La semana pasada, la comuna de Recoleta, en el norte de Santiago, implementó una medida similar en la que anunciaron multas entre los 77 y 385 dólares.

Las medidas se enmarcan en el combate a la violencia de género, que en 2015 dejó unas 1.700 mujeres asesinadas en 17 países de América Latina y el Caribe, una región donde la mujer sufre además el acoso callejero y político, según un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), un organismo técnico de las Naciones Unidas con sede en Santiago.

Autor: AFP