Una reunión de urgencia se convocó por las autoridades de Medellín debido a la crítica situación por la masiva llegada de desplazados a la ciudad. En los tres primeros meses del año 3.258 desplazados han llegado de diferentes sitios del país y el departamento. De esos 1.825 son del Bajo Cauca antioqueño, donde disidencias de las Farc, el ELN, el Clan Golfo y la banda “Caparrapos” luchan por el control territorial y los cultivos ilícitos.

“Es una situación crítica, es una situación delicada, es una situación humanitaria en la que le pedimos al Gobierno Nacional a través de la Unidad de Víctimas que apoye también al municipio de Medellín para atender a todas estas personas que lo hemos venido haciendo”, indicó el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez Zuluaga.

Desde el primero de enero Medellín ha invertido 600 millones de pesos solo para atender a los desplazados del Bajo Cauca.

“Ellos llegan a seis albergues que hay en la ciudad de Medellín, se reciben allá con toda la atención psicosocial y ayuda humanitaria, alimento. Y hay otras personas que están llegando donde familiares y amigos”, aseguró Luis Bernardo Vélez, secretario de Inclusión Social de Medellín.

Esta situación se une a los más de 30 mil venezolanos que han llegado en el último año a Medellín.