Los 116 municipios del departamento de Cundinamarca firmaron un decreto que prohíbe el porte y consumo de sustancias alucinógenas.

La norma faculta a la Policía para ejercer el control y no permitir la venta, ni consumo en parques, espacios públicos y entornos escolares.

“Esto le permite a la Fuerza Pública estar con autoridad capturando a quienes quieren dañar a nuestros niños, los colegios se están convirtiendo en los principales centros de expendio de drogas”, aseguró el gobernador Nicolás García.