Tenzin Taklha, portavoz del gobierno del Tibet en la India asegura que si los tibetanos escogen la violencia para enfrentarse a China, Dalai Lama reiniciaría al cargo político del gobierno.

El comunicado se dio al conocerse la versión del Gobierno de Pekín, donde acusa al líder del budismo y colaboradores, al apoyar la revuelta que dejó 13 muertos en Lasha.

Cualquier tipo de implicación en los sucesos en Lasha ha sido desmentida por miembros de la oficina del líder espiritual, dejando la consigna de que el "compromiso con la paz" y el rechazo a la violencia es la única fuente predominante en el gobierno Tibetiano.