A pesar de los anuncios de ayudas para los damnificados del temblor del pasado fin de semana, todavía hay damnificados durmiendo en la calle. O más exactamente en la carretera.

Varias familias están acampando debajo de bolsas plásticas porque lo que quedó de sus casas sigue a punto de caerse.

Desde hace una semana los Pérez, los Chávez, los Romero y los Cruz, viven en  sobre la vía al llano.

“Tan pronto fracaso la casa nos tocó sacar todo”

A la misma carretera que desde hace una semana arroja tierra, rocas y que por cuenta de la naturaleza, les cambió las paredes y el techo de sus ranchitos, por improvisados cambuches.

“Estamos por fuera en la calle durmiendo con plásticos”

Padeciendo los rigores  de vivir al sol, y al agua…

“Aguantando frío por que, que más se hace”

“Mis niños están sufriendo frío”

“Sueño no me da. Desde hace 3 días que no duermo”

Por temor a que se desprendan más piedras de la montaña y a causa de las constantes vibraciones que produce el paso de los camiones.

Ellos, al igual que otros damnificados de la zona, aseguran que también el gobierno se olvidó que sus casas quedaron inservibles y que lo perdieron  todo.

Publicidad

“La autoridad no ha venido”

“Que ayuden a hacer el rancho, necesito mercadito, no tengo plata.”

Por eso sólo esperan que la ayuda llegue lo más pronto posible para que no pasen más días y noches a la intemperie.