Luego de que el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, instara al fundador de WikiLeaks, Julian Assange a dejar la embajada ecuatoriana en Londres, los abogados del australiano rechazaron la oferta del mandatario al asegurar que este último podría ser detenido por la justicia británica y luego ser entregado a las autoridades estadounidenses.

Moreno advirtió que Assange no podrá ser extraditado a ningún país donde corra peligro o haya pena de muerte, según lo dicta la Constitución de Gran Bretaña, por lo que podrá abandonar la residencia diplomática en cualquier momento. No obstante, aclaró que este último aún tiene una deuda pendiente con la justicia británica, al incumplir las condiciones de la libertad bajo fianza.

Tanto Assange como sus abogados temen que pueda ser extraditado al país del norte, país del que reveló secretos militares y de Estado y donde la justicia lo ha requerido para que responda por tales acciones.