Por orden presidencial, el Ministro del Interior, Fernando Carrillo; el Ministro de Agricultura, Francisco Estupiñan; y el Secretario General de la Presidencia, Aurelio Iragorri, suspendieron los diálogos con los campesinos en Tunja y se levantaron de la mesa.

Aunque el presidente Juan Manuel Santos dijo que el Gobierno mantiene la disposición para dialogar con los “verdaderos campesinos”, ordenó el regreso de los Ministros porque “a pesar de las propuestas concretas y el tiempo dedicado, la única respuesta –de los campesinos- ha sido la constante dilatación de un acuerdo. Porque no quieren acordar, o tal vez porque no los dejan”. Y agregó que la paciencia se agota.

El presidente Santos denunció que hay personas o grupos que están instigando a los campesinos para que no realicen acuerdos con el Gobierno.

“Sabemos, por ejemplo, que el movimiento Marcha Patriótica no busca sino llevarlos a una situación sin salida, no les importa para nada los intereses de los campesinos sólo les importa su agenda política”, sostuvo el mandatario.

Afirmó que también hay campesinos que están siendo obligados a protestar, por lo que ofreció una recompensa de hasta 10 millones de pesos para quien de información a las autoridades que permita identificar a los responsables de la “protesta con extorsión”.

Santos dijo que los Ministros dejaron sobre la mesa varias soluciones concretas a la crisis agraria.