Vivir en carne propia la discriminación racial, hizo que una modelo afro colombiana dedicara todo su tiempo libre a vivir con y trabajar por los suyos.

Así estamos acostumbrados a ver a Belky Arizala, imponente en las pasarelas y guía de las futuras modelos, pero al ser víctima de racismo en México, ella se ha dedicado a mostrarle al mundo que el alma no tiene color.

Precisamente con su fundación deja al lado los tacones, el maquillaje y viaja a cada rincón del país a llevar alegría y a compartir con las comunidades muchas veces olvidadas.

Belky Arizala, Directora de la Fundación El alma no tiene color afirma que “más que intenciones tiene que tener también disposición, se debe tener disposición, buenas intenciones, energía”.

No hay lugar imposible para Belky cuando de llevar felicidad, regalos y todo lo que la gente este necesitando.Se involucra con la comunidad al jugar fútbol y montar en bicicleta y adoptar las costumbres.