La Policía sacó de circulación 10 peligrosas bandas delincuenciales que se dedicaban al atraco, homicidio, al microtráfico y al robo de vehículos en los barrios de Bogotá.

Con armas de fuego sometían a comerciantes y transeúntes para asaltar pequeños locales, robar vehículos en la vía pública, despojar a los motociclistas, llevarse las verduras de los minimercados o traficar estupefacientes.

En total fueron 176 personas, de 10 peligrosas bandas delincuenciales, que asaltaban al ciudadano del común. La mayoría de los delincuentes eran reincidentes.

Las investigaciones aportaron suficiente material probatorio para que no regresen pronto a la calle.

 A esos peligrosos criminales, que gritaban y pateaban a sus víctimas, el rostro les cambió cuando el peso de la ley les cayó encima.