La Fiscalía inició la investigación que permitió procesar a los jefes de las organizaciones criminales de la calle del Bronx en mayo de 2015, con motivo de la muerte de un policía, pero un año antes los compañeros de éste habían entregado informes, que no generaron la apertura de un expediente.

Uno de los informes identificó las mismas caletas que dos años después fueron allanadas y reveló el papel que cumplían para esa organización los policías que sólo el año pasado fueron removidos de esa zona.