La Procuraduría destituyó e inhabilitó por 13 años al gerente del Hospital General de Medellín, Jesús Eugenio Bustamante Cano, y al concejal de Girardota, Antioquia, Diego Andrés Cataño Peña, por la firma y ejecución irregular de un contrato de prestación de servicios.

De acuerdo con la investigación, el gerente del hospital contrató al concejal para que ejerciera como médico auditor de la entidad, desde el 15 de septiembre de 2016 hasta el 31 de diciembre de ese mismo año, y por el que recibió una remuneración de 25 millones de pesos. La conducta de Bustamante Cano fue calificada como una falta gravísima cometida a título de dolo.

El Ministerio Público determinó que Cataño Peña ejecutó ese contrato a pesar de estar inhabilitado por su condición de concejal de Girardota, con lo que violó la prohibición que rige sobre los servidores públicos de suscribir contratos con entidades estatales.

El fallo de primera instancia puede ser apelado por los disciplinados.