De los hallazgos de la Dian en la declaración de renta de 2010 de la empresa Ecoeficiencia, de los hermanos Tomás y Jerónimo Uribe, surgió un informe a la Fiscalía para que se investiguen una posible estafa y un fraude en documento público.

Los investigadores de su caso se encontraron con James Arias, un desconocido que llegó a amasar una fortuna de 25 mil millones de pesos comprando, entre otros, a la empresa de los hermanos Uribe, la chatarra que presuntamente exportaba.