Es preocupante el panorama en el municipio de Iscuandé, departamento de Nariño, miles de familias de varios corregimientos han llegado a albergues producto de la violencia que se vive en la zona por parte de grupos al margen de la ley. 

Descalzos y también deambulando por la calle hombres, mujeres y sobre todo los niños quienes son los más afectados, tienen que dormir en el piso, incluso no tienen alimentos para comer. 

Dicen los desplazados que no han recibido ninguna ayuda humanitaria.

Lo que más les preocupa es que la promesa que les hizo el Gobierno al firmarse la paz  no la han obtenido pues siguen huyendo de la violencia dejando sus casas e ilusiones atrás. 

La comunidad desplazada le hace un llamado al presidente Juan Manuel Santos para que tome medidas sobre esta situación, pues muchos aseguran que varios grupos al margen de la ley amenazan a las personas y las atropellan para que abandonen sus casas. 

Kevin Díaz – CM&