El director de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, Camilo Gómez, le pidió a la Justicia Especial para la Paz (JEP) que escuche su declaración como testigo de los cientos de secuestros que cometió la extinta guerrilla de las FARC contra policías y soldados en la década pasada.

Según el funcionario, entre el 2000 y el 2001 se desempeñó como comisionado de paz, por lo que tuvo en sus manos realizar un acuerdo con las FARC para lograr la liberación de 350 uniformados que permanecían en manos de los insurgentes en condiciones infrahumanas.

“Considero de suma importancia que la JEP conozca mi testimonio para que pueda ser contrastado con las versiones voluntarias de los pocos guerrilleros comparecientes. Estoy seguro de que, para cumplir con sus objetivos, es fundamental para la JEP incluir dentro de su análisis las implicaciones que tuvo el secuestro masivo de policías y soldados y el efecto que esta política delictiva sistemática tuvo en la búsqueda de la paz, junto con el enorme daño causado a los secuestrados y a sus familias”, indica el director de la Agencia en una carta a la JEP.

Camilo Gómez sostuvo que como ciudadano tiene el deber moral de acudir a la JEP para contar la verdad sobre sus crímenes de lesa humanidad.

“Hoy, cuando se busca la verdad y la reparación a las víctimas, considero que es mi deber ético asistir ante la JEP para contar la verdad acerca de esos crímenes de lesa humanidad cometidos por las Farc. Es lo mínimo que puedo hacer para que esos valientes hombres sientan que su sacrificio tendrá algún día justicia”, puntualizó en el escrito.

La Justicia Especial para la Paz informó que dicha petición será estudiada por la sala de revisión.