Aunque para los dignatarios del sistema judicial es forzoso el retiro a los 65 años de edad, la directora administrativa de la rama los cumplió hace un y medio, no se quiere ir y sus nominadores no hacen esfuerzos por sacarla. Ella es la encargada de todos los asuntos administrativos de la justicia en el país y en expediente que terminaría con su salida del cargo se desapareció del despacho y tuvo que ser reconstruido.