La compañía McKesson, una de las mayores distribuidores de fármacos de Estados Unidos, está acusada de manejar ilegalmente medicamentos para el cáncer al supuestamente reempacar y mezclar las medicinas entre 2007 y 2010.

Según la acusación, la empresa habría entregado a hospitales y centros de oncología,  jeringas precargadas que contenían medicamentos contra el cáncer pero que causaban efectos secundarios.

Las jeringas habrían sido vendidas por 17 dólares menos de lo común y eran entregadas con números de identificación falsos.

La compañía se defendió y rechazó la queja: “La seguridad del paciente, el cumplimiento de la ley y el mantenimiento de la confianza de nuestros clientes son nuestras principales prioridades“.

Publicidad

La distribuidora pagó el año pasado una multa de 150 millones de dólares por no informar sobre pedidos sospechosos de narcóticos hechos por farmacias y otros proveedores.