Apoyos públicos y apoyos privados a las dos campañas presidenciales.

Los dos hombres que aspiran a la Presidencia de la República, Iván Duque y Gustavo Petro, pueden llegar por la puerta del frente de cada campaña. Los asesores de cada candidato les recomiendan el máximo cuidado, porque algunos respaldos que han recibido no pueden ser rechazados, pero tampoco mostrados. Por ejemplo, Iván Duque está recibiendo cada hora adhesiones de quienes estuvieron con Germán Vargas Lleras; dirigentes conservadores, de la U, de Cambio Radical, del Partido Liberal y aun de Alianza Verde quieren llegar a la campaña del candidato del Centro Democrático.

Algunos de los que están pidiendo pista en el uribismo pueden resultar dañinos y por eso el candidato no se puede tomar la foto con ellos. No se trata de gente del común, sino de dirigentes políticos, algunos senadores, algunos representantes, algunos gobernadores y algunos alcaldes.

En la campaña de Petro también tienen reservas por algunas adhesiones; por ejemplo, no aceptarán en público el respaldo del partido FARC y tampoco quisieran mostrar a algunos de los liberales que quieren ser sus nuevos aliados.

En fin, para utilizar una expresión que hizo carrera en alguna campaña presidencial pasada, hay políticos que reciben tratamiento de amante: en público, los rechazan; en privado, los necesitan.