Mucho se habla de los costos de la paz y del posconflicto; algunos se atreven a mencionar cifras billonarias, con B mayúscula: $ 40 billones en inversión durante 20 años indican los cálculos más conservadores.

Sin embargo, hay quienes ya están pagando, y en carne propia, los costos del posconflicto: es el caso del excomisionado de paz y actual embajador en Bruselas Sergio Jaramillo, quien desde hace seis semanas tiene inmovilizada una de sus manos por culpa de la paz.

Resulta que Jaramillo enfrenta una tendinitis, por el esfuerzo excesivo al que sometió su mano hace algunos meses para firmar 12.000 certificaciones y acreditaciones de cada uno de los integrantes de las Farc que se desmovilizó y entregó sus armas.

Hoy, el excomisionado Jaramillo luce orgulloso su mano inmovilizada advirtiendo a los curiosos que es el costo del proceso de paz.