Dos mujeres desafiaron la prohibición de varios siglos de entrar en un templo hindú en la India, que desde el pasado septiembre fue levantada por el Tribunal Supremo de ese país.

Esta tradición veta el acceso de las mujeres entre 10 y 50 años, porque se encuentran en una  edad para menstruar y son consideradas impuras.

Las mujeres tuvieron que ser escoltadas por varios agentes, después de que en los últimos meses decenas muchas intentaran sin éxito culminar la peregrinación a Sabarimala, uno de los santuarios más sagrados del hinduismo y motivo de la tensión entre los que apoyan la restricción y las organizaciones de defensa de los derechos de la mujer.

Tras el suceso histórico, los líderes del templo decidieron cerrar las instalaciones y realizar lo que llamaron un «rito de purificación».