Como ustedes saben, las antiguas Farc tienen derecho a cinco senadores y cinco representantes en el próximo Congreso.

La ardua discusión comenzó cuando el representante Abraham Jiménez, de Cambio Radical, propuso en un proyecto de ley que los parlamentarios de la FARC no podrían pertenecer ni a las comisiones primeras, que tratan sobre asuntos constitucionales; ni a la segunda, sobre defensa y seguridad; ni a las terceras, sobre temas económicos. En otro proyecto de ley, el liberalismo, en cabeza del representante Miguel Ángel Pinto, propuso lo contrario: que no haya ninguna restricción para los parlamentarios de la FARC. Parecería que la mayoría parlamentaria, con razón, apoya esa decisión.