La frase de la vicepresidente, Marta Lucía Ramírez, en el sentido que «una cosa es el Gobierno y otra, el Centro Democrático» parece consolidarse todos los días.

El asunto es que la división en la colectividad que eligió a Iván Duque se acentúa en el Congreso. A la declaración del expresidente Álvaro Uribe de no acompañar al Gobierno en el proyecto de grabar la canasta familiar se suman otros tropiezos del Gobierno dentro de la bancada. Al presidente del Congreso, Ernesto Macías, no le gusta congelar los altos salarios; tampoco le gusta a la bancada del Centro Democrático limitar a tres periodos la elección a corporaciones públicas. Varios representantes del Centro Democrático ya se declararon en contra de la iniciativa y criticaron algunos de sus artículos.

En voz baja, claro, algunos parlamentarios dicen que el presidente «no los escucha»… Yo apuesto a que les falta mermelada.