El pozo Lisama 158, que está causando una tragedia ambiental en el Magdalena Medio se perforó en 2006 pero se dejó de explotar en 2015. Una vez suspendido, algún fenómeno creó presión en su interior y ésta hizo rebrotar el crudo por donde se habría roto el revestimiento. Ecopetrol bajó sondas de profundidad para buscar la fisura y espera recibir un equipo de Estados Unidos para intentar sanarla y frenar así los afloramientos que amenazan con llegar al río Magdalena.

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