En la cumbre de Países No Alineados, la canciller ecuatoriana insistió  “al atacar un campamento de las FARC en Ecuador se presentó una clara violación de los principios y normas de la ONU y la OEA."

Aunque en la intervención, la ministra reconoce los esfuerzos del secretario de la OEA, José Miguel Inzulsa como mediador para normalizar las relaciones entre los dos países, en su discurso,  añadió que “el acto ilegal” es reconocido por el propio gobierno colombiano,  que presenta indicios de intervención de una potencia extranjera, ha sido reprochado por diferentes jefes de Estado y por organizaciones como la OEA y el Grupo de Río.