Este martes Estados Unidos anunció su salida del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, un órgano internacional al que el Gobierno del presidente Donald Trump ha criticado duramente por lo que considera un sesgo en lo relativo a Israel y por servir de plataforma a países como China, Venezuela y Cuba.

«No dudamos que su creación fue con buena fe, pero tenemos que ser honestos: el Consejo de Derechos Humanos de la ONU es un pobre defensor de los derechos humanos», sostuvo en una conferencia de prensa el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo. 

La retirada de EE.UU. de este organismo es el último rechazo de este país a los compromisos multilaterales luego de que en los últimos meses haya abandonado el Acuerdo climático de París y el acuerdo nuclear de Irán.

Pompeo aseguró que Trump «no tiene oposición a trabajar con instituciones multilaterales», aunque dijo que «no será cómplice» del Consejo de DD.HH.

Este anuncio se hace un día después de que la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos denunciara la separación de cientos de niños inmigrantes de sus padres en la frontera sur de EE.UU. en los últimos meses.