Unos 4.000 migrantes centroamericanos que cumplieron hoy un mes de marcha emprendieron la segunda mitad de su trayecto hacia Estados Unidos al verse obligados a abandonar el auditorio Benito Juárez de Guadalajara que funcionaba como albergue; molestos con el gobierno estatal que según ellos incumplió la promesa de brindarles ayuda.

Esto ocurre justo cuando un grupo de la primera caravana, conformado por unas 200 personas llegó a la ciudad fronteriza de Tijuana; mientras una segunda, con al menos 1.000 migrantes se concentra en Ciudad de México. Sin embargo, una tercera y cuarta caravana se encuentra atravesando por el estado de Chiapas.