La nueva cepa del COVID-19 identificada por primera vez en Sudáfrica fue detectada en dos personas en el estado de Carolina del Sur (EE.UU.) sin historial de viajes recientes.

Estos son los dos primeros casos que se conocen en el país de la variante B.1351 del coronavirus, altamente transmisible según los expertos, aunque la falta de viajes de los dos pacientes afectados sugiere que esta rama del virus estaba ya presente en esa comunidad con anterioridad.

Publicidad

«Esta es información importante que los habitantes de Carolina del Sur deben tener, pero no es motivo de pánico«, dijo el gobernador de Carolina del Sur, Henry McMaster, en su Twitter.

Hasta ahora, la variante B.1.351 se ha identificado en más de 30 países, pero estos son los primeros casos identificados en EE.UU., según los funcionarios estatales.

En respuesta a los casos hallados en Carolina del Sur, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades trataron de tranquilizar a la población sobre la gravedad de esta nueva cepa.

«En este momento, no tenemos evidencia de que las infecciones por esta variante causen una enfermedad más grave. Al igual que las variantes del Reino Unido y Brasil, los datos preliminares sugieren que esta variante puede propagarse más fácil y rápidamente que otras variantes«, dijeron los expertos del CDC.

De hecho, las investigaciones sugieren que la nueva cepa sudafricana del coronavirus se propaga alrededor de un 50 % más rápido y los anticuerpos naturales resultan menos efectivos ante ella, pero no causa una enfermedad más severa.

Se trata de la segunda variante conocida que se ha expandido ampliamente en el mundo con mutaciones en esta zona, después de la descubierta en el Reino Unido.

La detección de la variante sudafricana en suelo estadounidense llega cuando el país norteamericano registra 25,6 millones de contagios y 429.870 fallecidos por coronavirus, el más afectado del mundo.