35 niños de una escuela de Puerto Milán, en el Caquetá, estaban estudiando sobre una bomba. El Ejército descubrió que las FARC habían enterrado 35 cilindros explosivos en la escuela.  Para evitar el peligro, el Ejército tuvo qué volar las cargas, y con ellas desapareció la escuelita.

Los 35 estudiantes de la escuela Milán en el municipio del mismo nombre en Caquetá, estaban todos los días expuestos a este peligro.

Según el ejército, la escuela tenía enterrados en cada uno de los salones de clase cilindros bomba como este, repletos de explosivos.

Los expertos anti explosivos del ejército consideraron más conveniente detonar las bombas por la complejidad de las conexiones.

Mientras el ejército trata de indagar desde cuándo estaban sembradas las cargas explosivas, los habitantes de Puerto Milán quieren saber quien los responderá por la única escuela de la vereda, que la guerrilla sembró con bombas y que los militares hicieron explotar.