La Dirección Nacional de Estupefacientes está encartada con decenas de obras de arte que en realidad no lo son tanto.

Se trata de los cuadros que han sido decomisados a narcotraficantes.. muchos picassos, dalís, boteros y obregones resultaron ser falsificaciones… Algún avivato le metió gato por liebre a los mafiosos o a ellos no les importaba tanto la autenticidad de las obras.

Como si se tratara de una galería de arte, el subdirector de  bienes de la Dirección Nacional de Estupefacientes muestra orgulloso los cuadros que  decoran las paredes del edificio de la entidad. Lo  que pocos sabes es que casi ninguno de ellos es original.

Y que hasta su director  ha tenido que alojar en su despacho las supuestas obras con las que negociaban los narcos.

Y ahora  se van a tener que quedar con el Dalí, el Botero y hasta con los Obregones,.

Chiviados porque esos cuadros, vengan de quien vengan…

No se pueden vender.

Cosa que según ellos no es tan entartadora.

Pero de los carros si van a salir el proximo mes, sumado a las casas,  los accesorios y 65 cuadros, eso si, certificados,   mientras siguen rogando para que los dos Rubens que entregó alias “Rasguño” y que actualmente estan en estudio, resulten verdaderos y no terminen adornando otra pared de la Dirección Nacional de Estupefacientes.