Hay luto en el deporte del Valle del Cauca por el crimen cometido en contra de una promesa del fútbol en Jamundí, el joven estaba próximo a viajar a Estados Unidos para vincularse a un equipo internacional.

Sebastián Camilo Guzmán Guzmán tenía 20 años y su talento en la cancha lo destacaba por encima de otros jugadores, se proyectaba con ser un astro del fútbol y estaba próximo a emprender un viaje a Miami persiguiendo sus sueños, pero sicarios se los arrebataron en Jamundí, Valle del Cauca.

“El chico se encontraba en un depósito de papa haciendo un trabajo antes de presentarse nuevamente a la ciudad de Bogotá para reincorporarse al club para ultimar los detalles del viaje. Entran un par de sujetos y le disparan en el pecho, dice la Policía que buscaban era a otra persona, pero encontraron en el sitio fue a nuestro deportista”, dijo Yesid Lerma, presidente del Lerma Fútbol Club.

“Él tenía que viajar ahora para Bogotá el 1 de febrero y el 1 de marzo tenía que viajar con 5 chicos más a la ciudad de Miami, donde unos empresarios lo iban a ver, pero lamentablemente no se pudo”, agregó Janer Velasco Sánchez, vicepresidente de Lerma Fútbol Club.

Hace tres años pertenecía al Lerma Fútbol Club, la destreza con el balón y su formación lo proyectaban para vincularse próximamente a selecciones profesionales.

“Sebastián Guzmán era un chico sencillo, humilde, jugaba de lateral, hacía también la posición de central, lo teníamos en selección Cundinamarca el año pasado y muy dedicado”, narró el vicepresidente Lerma Fútbol Club.

Hoy quienes lo vieron crecer en el terreno de juego están sumidos en un profundo dolor y le piden a las autoridades que ubiquen pronto a los responsables del crimen.

La Alcaldía de Jamundí ofreció $10 millones de recompensa por dar con el  paradero de los responsables.