El primer juego de Javier Pinto fue un ‘Atari’ 2600 y ni siquiera había nacido, su padre se la compró para que tiempo después lo usara y así fue. Desde los 80’s este hombre se declara un amante de los videojuegos. 

El asegura que tiene más de 9000 juegos, 800 portátiles, y 100 consolas caseras, pero que al día de hoy no ha actualizado su inventario.  Él es todo un ‘geek’ y asegura que esta herencia quedará para su primogénito.