La posguerra entre Georgia y Rusia está resultando más sangrienta que la misma guerra. A la región de Osetia del Sur, ocupada por Rusia, tienen prohibido el ingreso la Cruz Roja y la prensa.

Las tropas rusas no acaban de retirarse. En cambio los desplazados salen de Osetia por millares. Gracias a ellos se empieza a saber lo que está pasando.

Con los desplazados están llegando noticias fragmentadas sobre los asesinatos étnicos de la Osetia del sur, a la cual no tienen acceso ni la Cruz Roja ni la prensa internacional.

Luego del parcial retiro de las fuerzas rusas  comenzaron a conocerse noticias de asesinatos selectivos en el territorio georgiano.

“Llegaron a mi casa y me preguntaron por los hombres del pueblo. Respondí que ya los habían matado. Sin embargo, siguieron buscándolos y saquearon todo el pueblo.”

Aunque en algunas partes como en la ciudad Gori, los georgianos ya reemplazaron a los soldados rusos, estos siguen en el puerto Poti que tiene acceso al Mar negro, vigilando también la vía principal que conecta la parte occidental con la oriental del país.

Rusia ya anunció la construcción de zonas de contención que hace parte  del territorio georgiano,  donde deberían quedarse hasta 2500 soldados.

Mientras tanto, Rusia congeló sus relaciones con NATO que respondió con las maniobras militares en el Mar negro.

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