Otro de los pacientes de la Nueva EPS es Francisco Perdomo, cuya historia les contamos hace un año, A él le habían implantado una pila para que pudiera funcionar su cerebro y la energía de ésta se está acabando.

Él y su familia en Neiva están haciendo fuerza para que la pila no se acabe antes que de que la nueva entidad termine sus trámites internos para conseguirle una nueva.

Hace dos años a Francisco Perdomo le implataron en su cerebro unos electrodos que permiten tener el control y los movimientos perdidos por una enfermedad que le descubrieron en su infancia.

El aparato le funciona con una pila que tiene una vida util de siete años, pero como Francisco está estudiando, el desgaste cerebral es más alto y ahora se quedó sin bateria.

Lo que le preocupa a la familia Perdomo es que como hace un mes comenzaron los tramites con el Seguro Social para que le dieran una nueva plia.

Pero el que no puede esperar es Francisco.

Y lo peor, es que con la nuieva E.P.S, no saben a quien acudir para la nueva pila, que tiene un costo de 70 millones de pesos y de la cual depende la vida de Francisco.