La empresa en la que Nicolás Maduro estaría ocultando su capital tiene un abogado en Colombia, el exfiscal Mario Iguarán, que niega de tajo cualquier relación con el presidente de Venezuela, pero aún no sabe dónde es que su cliente paga impuestos.

Javier Betancourt, el testaferro de Nicolás Maduro en Colombia, expuesto por Daniel Coronell en su columna, como titular de la empresa Group Grand Limited, nombró a Mario Iguarán como su vocero y defensor en Colombia.

La Fiscal de Venezuela atribuye la ausencia de Maduro en las actas de Grand Group precisamente a la sustitución de su nombre por testaferros colombianos.

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No obstante, el 24 de agosto la Cámara de Comercio de Hong Kong le certificó a Coronell, que el representante legal de la sociedad era Javier Betancourt, el único cuñado del senador de Centro Democrático Jaime Amín y beneficiario de la gratitud del gobierno por su apoyo a la reelección.

Amin dijo que siempre había votado “a favor de todas y cada una de las iniciativas del gobierno Uribe”.

Y fue por ello que en 2005 su cuñado fue nombrado cónsul en Nueva York.

Y en este gobierno Betancourt entró a la Agencia Nacional de Hidrocarburos.

Pero el cacique electoral de Barranquilla niega ser el padrino político del empresario, cuyos negocios también son desconocidos por su abogado.

Ahora los expertos colombianos están examinando las finanzas de su cliente, en busca de la fortuna oculta de Nicolás Maduro.