“Que voy a traer a los paramilitares, que voy a traer las multinacionales, que le voy a quitar las tierras a la gente. Por Dios, no sean irresponsables, esto puede traer consecuencias incluso fatales…”. Quien hace el llamado a través de un video de Facebook es Karina García, la candidata a la alcaldía de Suárez, Cauca, asesinada e incinerada junto a su madre y otras cuatro personas el pasado domingo. Sabía que estaba en riesgo, que con esas etiquetas era blanco de los grupos armados, que la podían matar.

En tiempos en que las campañas regionales a concejos y alcaldías sufren no solo problemas presupuestales sino hostigamientos como ese, las redes sociales son una salida posible para aspirantes como Karina García. Por eso, su Facebook hacía las veces de plataforma política para difundir propuestas y alertar sobre la presión que vivía su campaña.

Una tragedia familiar

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vía Facebook

El perfil de Karina García, nacida en Santander de Quilichao (Cauca) hace 32 años, también habla de su círculo familiar. La foto, junto a su pareja y a su hijo de apenas cuatro años, provoca hoy comentarios desgarradores y de impotencia, seguidores que no se explican cómo un niño tiene que afrontar una tragedia siendo tan pequeño. Sus familiares les dijeron a medios locales que era una mujer “valiente” y “echada pa’ lante”, de ese espíritu hablan sus publicaciones: “Las mujeres sabias no viven quejándose, generan cambios”, posteó hace apenas una semana.


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La candidata activó su página de campaña en Facebook luego de recibir el aval del Partido Liberal el pasado 27 de julio.

Desde esa fecha, hasta este martes 2 de septiembre, se han presentado 24 hechos de violencia política: cinco asesinatos, un atentado, un secuestro y 17 amenazas en 12 departamentos: Cauca, Sucre, Bolívar, Antioquia, Arauca, Magdalena, Valle del Cauca, Boyacá, Chocó, La Guajira, Norte de Santander y Risaralda, según datos de la Misión de Observación Electoral. 

Su biografía da cuenta de una mujer muy joven y muy preparada. Amaba a los perros. Era abogada de la Universidad Santiago de Cali y con apenas 30 años Karina García ya había sido Personera de Suárez. En su perfil celebró, justo hace dos meses, el título de especialista en Contratación Estatal de la Universidad Externado. 

Una campaña a la alcaldía oscura y turbia

La campaña por la alcaldía de Suárez tenía un manto de oscuridad y de eso dan testimonio sus publicaciones. Karina García compartió fotografías de cómo estaba siendo saboteada su publicidad política: le pintaron la cara, le arrancaron varios afiches y otros incluso no llegaron a repartirse en el municipio debido a hostigamientos armados. La mujer denunció en repetidas ocasiones la persecución y señaló al alcalde de Suárez, Hernando Ramírez, de recibir sus quejas con omisión.

Pero Karina García era alegre, cercana y creativa. Su video oficial como aspirante es prueba de ello. Se trata de una salsa urbana muy pegajosa que a manera de jingle promovía su candidatura.


En las imágenes que compartió, posaba junto al senador Luis Fernando Velasco y otros políticos locales. También hizo un festival de cometas, una noche de cine en el coliseo de pueblo, un partido de fútbol en el que incluso pateó a pelota. Era una mujer muy activa.

Su campaña giraba, de manera muy astuta, alrededor de la letra ‘K’, se convirtió en su sello, imagen de campaña, y varios de sus seguidores la adaptaron en sus nombres de perfil. En su Facebook dejó fotos en reuniones con jóvenes futbolistas, líderes locales, madres y padres de familia. “Mi prioridad son las necesidades de las víctimas del conflicto armado, los campesinos, el adulto mayor y los niños”, decía en una de sus visitas a los barrios de Suárez, al norte del departamento del Cauca.

Sabía que estaba en riesgo

Casi como una premonición, Karina García mencionaba con frecuencia las amenazas y presiones que recibía. En uno de las reuniones de campaña, documentada en su perfil de Facebook, dijo: «La pregunta no es quien va a dejarme, la pregunta es quien va a detenerme para lograr el cambio que todos queremos». 

Lamentablemente, a esa pregunta solo le dieron respuesta las autoridades algunas horas después de su asesinato. Según el Ministerio de Defensa, los señalados de participar en la masacre son Leider Johani Noscue, alias Mayimbú, por quien se ofrecieron $ 100 millones de recompensa; y alias ‘Marlon’, por quien se ofrecieron $ 50 millones.


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“Llegó el momento del cambio. Las mujeres son más honestas, saben distribuir los escasos recursos. Toda la vida en el poder los hombres, demos la oportunidad a una dama que nos dirija”, decía uno de sus seguidores en Facebook.

Tal vez fue su valentía la que le costó la vida. A pesar de que la Unidad Nacional de Protección le asignó un esquema de seguridad, se supo que Karina García tuvo inconvenientes para acceder a determinadas zonas y determinados horarios para hacer campaña, situación de que denunció en redes sociales pero también ante los medios y las autoridades locales. Hasta el pasado 30 de agosto, Karina seguía recorriendo en esas condiciones el municipio.

La Defensoría del Pueblo había emitido una alerta temprana hace pocas semanas, pues la columna Jaime Martínez de las disidencias de las Farc había citado a los precandidatos a la alcaldía de Suárez a una reunión en las montañas del municipio. Además, “el 7 de mayo de 2019, en el sector de Asnazú, es abordado y amenazado por personas armadas que no se identificaron el candidato a la alcaldía de Suárez Jhon Jairo Osorio», dijo el documento de la entidad que reposa como prueba. Sobre ese hecho, se pronunció Karina García en ese mismo mes.

Las demás víctimas

La tragedia, que fue anunciada, no solo cobró la vida de Karina García. Junto a ella murieron Otilia García, madre de Karina; Aidé Tróchez, coordinadora de la Mesa Municipal de Participación Efectiva de las Víctimas de Suárez; Yeison Obando, el aspirante al Concejo de Suárez también por el Partido Liberal; Héctor González, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Las Brisas; Lavedis Ramos, seguidora de la candidata García Sierra y habitante de la vereda El Manzano; y una mujer sin identificar. 

El norte del Cauca, arrinconado por el crimen

La masacre enluta al Cauca y al país a menos de dos meses de las elecciones regionales y rompe el ciclo electoral más pacífico de la historia reciente de Colombia. Los habitantes de Suárez, los seguidores de Karina García y también sus contendores en las urnas tienen miedo. Su territorio se lo disputan al menos seis grupos armados, entre ellos el EPL, tres disidencias de las Farc, el frente José María Becerra del ELN e incluso narcotraficantes mexicanos, según la Fundación Paz y Reconciliación. Todos tendrían interés en mantener su operación delincuencial y el control del negocio del narcotráfico.

La incertidumbre reina en el norte del Cauca. Por ahora, el pequeño municipio de Suárez se quedó sin la mujer y sin la esperanza, como rezaba el lema de la campaña de Karina García.