El abogado Francisco Uribe que dijo haberse retirado de un prestigioso bufete por ser hermano del presunto sádico, tendrá que responder ante la Fiscalía por las acciones de su parte que dificultaron la localización de su hermano y su víctima, no por sus nexos de sangre. Los investigadores piensan que él estuvo en contacto con su hermano entre la una y la ocho de la noche, cuando les dijo que estaba en una clínica para drogadictos y les mostró el apartamento donde habría ocurrido el crimen.