El incendio que cobró la vida a 14 tripulantes de un submarino ruso en el mar de Barents sigue rodeado de misterio, y el Kremlin anunció que los pormenores de la catástrofe «no se harán públicos» por tratarse de un «secreto de Estado».

Lea también: Mueren 14 tripulantes por incendio en submarino ruso

Las 14 víctimas, entre ellas siete capitanes de primer rango (el grado más elevado de los oficiales de navegación), murieron el lunes por la noche intoxicados por las emanaciones de un incendio en un misterioso submarino destinado, según la versión oficial, al estudio del medio marino y del fondo de los océanos.

Publicidad

La tragedia solamente fue hecha pública el martes y la información proporcionada fue limitada. El propio presidente ruso Vladimir Putin confirmó que se trataba de un submarino «inusual».

Según los medios de comunicación rusos puede tratarse del submarino nuclear «AS-12», conocido como «Locharik», un sumergible concebido para la investigación y las operaciones especiales a gran profundidad.

La presencia de varios oficiales de alto rango a bordo sugiere que el submarino no estaba en una misión ordinaria, según los medios.