El papa Francisco denunció que millones de migrantes son «víctimas de intereses ocultos» e «instrumentalizados con fines políticos», en su mensaje publicado este jueves con ocasión de la tercera jornada que dedica la Iglesia católica a los pobres.

En este mensaje, el papa aseguró que «pasan los siglos, pero la condición de ricos y pobres se mantiene inalterada, como si la experiencia de la historia no nos hubiera enseñado nada» y que en las calles de nuestras ciudades crece «el ingente número de pobres que carecen de lo necesario y que en ocasiones son además maltratados y explotados».

El papa citó entonces a «los millones de migrantes víctimas de intereses ocultos, tan a menudo instrumentalizados con fines políticos, a los que se les niega la solidaridad y la igualdad».

Mencionó a los pobres a los que vemos «en los vertederos recogiendo el producto del descarte y de lo superfluo» y que se han convertido «ellos mismos en parte de un vertedero humano son tratados como desperdicios, sin que exista ningún sentimiento de culpa por parte de aquellos que son cómplices en este escándalo».

Lamentó que a estas personas se les considera normalmente «parásitos de la sociedad» ya que «a los pobres no se les perdona ni siquiera su pobreza».